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LIMPIEZA DE HERRAJES
(BRONCES Y MARMOLES)
Los herrajes son parte fundamental del conjunto artístico
de un mueble, es por ello que necesitan un tratamiento restaurador
para devolverle el aspecto esplendoroso que tuvo.
A veces no nos damos cuenta que las aplicaciones de bronce dorado;
son muchas veces de refinada factura y de gran valor artístico.
A continuación, expondré dos métodos de
limpieza.
Con vinagre y necesitaremos:
· Vinagre
· Estropajo o lana de acero
· Una olla usada
· Un paño suave
· Barniz antioxidante
Echaremos en la olla los herrajes, a continuación lo cubriremos
con vinagre y lo pondremos todo a calentar hasta que el vinagre
se caliente.
El vinagre caliente reblandecerá la suciedad del aplique,
se restriegan enérgicamente las piezas, una por una, con
el estropajo y lo limpiaremos con un paño suave.
Una vez limpios, lo barnizamos con el barniz antioxidante para
metales ( también podemos utilizar laca o goma laca ) que
nos permitirá mantenerlos siempre brillantes.
Con detergente y necesitaremos:
· Agua
· Detergente en polvo
· Serrín
· Cepillo de cerdas vegetales
· Cepillo metálico de cerdas suaves
· Barniz antioxidante
Se sumergen los bronces en una olla llena de agua en la que se
ha disuelto la cantidad suficiente de detergente para que se forme
una ligera espuma y la ponemos a calentar hasta que el agua este
caliente.
Se restriegan con un estropajo o cepillo de cerdas vegetales,
y se aclaran bajo el chorro de agua corriente.
Después se recubre el bronce con serrín; de esta
manera algunas partículas quedarán pegadas a la
superficie de la pieza.
Finalmente, la placa se limpia con un cepillo de cerdas suaves;
gracias al efecto abrasivo del serrín se pulirán
fácilmente. A continuación lo barnizamos con el
barniz antioxidante.
LIMPIEZA DE CERRADURAS
Para limpiar una cerradura de hierro o latón es necesario,
en primer lugar, extraerla del mueble y aplicarle petróleo
o aceite de oliva con un pincel.
Luego se cepilla enérgicamente con un cepillo de cerdas
vegetales y si no es suficiente, con un cepillo metálico
de cerdas suaves.
LIMPIEZA DEL MÁRMOL
Para limpiar el mármol necesitaremos:
· Polvo de piedra pómez
· Ácido oxálico ( se puede encontrar en farmacias
o droguerías )
· Un bote
· Un paño de algodón
· Un paño de lana
· Dos esponjas
· Cera incolora
Se aplica un poco de polvo de piedra pómez sobre la superficie
del mármol y se frota este polvo ligeramente abrasivo por
toda la superficie utilizando un trapo de algodón húmedo
y algo gastado.
Después se aclara, utilizando una esponja empapada en agua.
Para quitar las manchas más resistentes se prepara luego
una solución de ácido oxálico y agua: el
ácido es un polvo blanquecino y ha de ser diluido en una
proporción de tres cuartos de agua y un cuarto de ácido.
Usando la esponja se extiende la mezcla con cierta abundancia,
de manera que se impregne el mármol y, después de
algunos minutos, se aclara rápidamente con otra esponja
limpia.
Una vez seca la superficie (se deja secar por lo menos 24h.) se
la unta con cera incolora, transcurridas unas horas se procede
al lustrado del marmol.
Antonio Caballero
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o cualquier cosa sobre el mundo de la restauración del
mueble escríbe a Antonio
Caballero
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