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MARMOLIZADO
El marmolizado es una técnica que ya se utilizaba en el
Renacimiento y mas concretamente en Italia de la mano de refinados
artistas, es una técnica con muchas variantes y efectos
sorprendentes.
Una idea podría ser una cómoda o mesita, con efecto
marmolizado en la tapa o en los cajones. Primero buscaremos un
trozo de mármol que nos guste, con un trozo de madera experimentaremos
para buscar el efecto deseado.
Pintaremos la pieza con acrílico blanco roto, una vez se
haya secado extenderemos un barniz de color, inmediatamente rasparemos
con un trapo la superficie mezclando así los tonos de pintura.
Cuando se haya secado, procederemos al veteado con una pluma impregnada
del color deseado, mientras pintamos, vamos girando ligeramente
la punta de la pluma para crear trazos irregulares.
La combinación de colores es muy variada, aunque los más
típicos son una base, blanca tonos azulados, verdosos,
grises, también podemos combinar el color siena natural
y el blanco encima o sobre una base en negro, verde, azul con
vetas en blanco o amarillentas, ocre, rojo indio, etc.
Hemos explicado el marmolizado en acrílico que es bastante
sencillo de realizar, pero el que da un acabado muy bonito es
pintar con óleos, con sus matices y brillo satinado.
Material necesario
· Color acrílico negro
· Brochas
· Aceite de linaza o de teca
· Pintura al óleo (blanco, verde, negro...)
· Pincel de mechón plano
· Esencia de trementina
· Una pluma de ave
· Barniz de poliuretano satinado o en brillo
Primero pintamos toda la pieza en negro, tal como sale del tubo
sin ninguna disolución.
Una vez se haya secado, aplicamos una capa de aceite, estirando
las pinceladas, ahora pintaremos con óleo, con la brocha
aplicaremos el color sobre la madera a base de brochazos cortos,
creando un jaspeado. Para que la brocha corra bien la untamos
de vez en cuando en aceite.
El aceite y los colores son de secado lento, es preciso tener
paciencia y respetar su secado (podemos echar unas gotitas de
secativo de cobalto al óleo, para acelerar el secado).
Una vez realizado el jaspeado, con un pincel de mechón
plano untado en color blanco y esencia de trementina crearemos
las aguas del mármol . El blanco al mezclarse con los colores
todavía frescos de la base, obtendrá un tono intermedio.
Con una brocha untada en esencia de trementina, difuminaremos
las aplicaciones, lograremos así unificar los tonos y fundir
unos colores con otros.
Una vez seco, re dibujamos las vetas con una pluma impregnada
en óleo blanco.
La utilidad de la pluma se caracteriza por la irregularidad de
su trazo, que se asemeja mucho al veteado del mármol.
Una vez se haya secado el trabajo, barnizaremos toda la superficie
para darle el brillo deseado y un buen acabado
Antonio Caballero
Si quieres hacer alguna pregunta, sugerencia o cualquier
cosa sobre el mundo de la restauración del mueble escríbe
a Antonio
Caballero
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